Si eres profesor o profesora de secundaria, especialmente en el submundo de la ESO, seguro que comprenderás de qué va esto.
Suena el timbre, entras a una clase, pongamos por ejemplo a un 1º o a un 2º de la ESO, empiezas a sacar el material o a escribir en la pizarra, y, ¡zas!, no puedes seguir: interrupciones, faltas de respeto entre los chicos, faltas de respeto contigo, gritos, gente de pie, un grupito que no trajo el libro, otro que olvidó la libreta.
En medio del caos, hace acto de presencia el chistoso de turno, o el típico par de chicos que se plantan y se dedican a conversar,…
¡Dios mío!, ¿Qué hacer?

